viernes, 11 de agosto de 2017

Primera Tirada


En mi escuela de narrativa, Factoría de Autores, usualmente en verano, nos motivan a escribir relatos ultracortos (entre 300 y 400 palabras) que contemplen en su narración los elementos o ideas que se muestran en los dados Story Cubes. Esta es la primera tirada. Género libre. Mi relato se encuentra a continuación. Espero que os guste.




Una flecha le indicaba el camino a seguir. No confiaba en su suerte, pero sí en los sueños. Subió a la azotea del edificio, con cuidado, para no tropezar con ninguno de los armados. No tenía ganas de pelear con imagigantes. El reloj del Ayuntamiento tocó su carillón. Cuatro campanadas abrieron la puerta temporal que le llevaría al jardín secreto. Al principio de las visitas, le resultó extraño que el color de las plantas fuese naranja y la luz fuese rosa. Ahora, los colores habituales le resultaban extraños y aburridos. Llegó al estanque. Realizó un conjuro y otro de los dedos de su mano desapareció convertido en cenizas. Entonces, se sumergió. Empezó a llamar a Danio, el pez guía. Sin su ayuda no lograría alcanzar la estrella errante. Cuando llegó al reino de los astros, sacó el imán que le acercaría la escalera para subirse a la errabunda. Esperaba que, esta vez, su trazada cruzase cerca del anillo del planeta de los ositos de gominola. Carlitos le había contado que si se comía tres de ellos de sabor fresa, se teletransportaría a la biblioteca de los Libros Perdidos. La estrella pasó cerca de su destino. Saltó y nadó por el espacio hasta llegar al anillo perturbador. Se incorporó y soltó una moneda en el surco: una canción empezó a sonar. Tenía que capturar antes de que terminase. ¡Por ahí va uno! Corrió, corrió, corrió... ¡Y lo alcanzó! Seguía buscando y la música dejó de sonar. Repitió con otra moneda. Esta vez fue dando saltitos en su busca. Se cambió de superficie. ¡Y se chocó con su víctima! ¡Ya tenía dos! Lograr el tercero le daría la entrada al lugar deseado. No aparecía ninguno. Todos eran de color amarillo. Le preguntó a uno sonriente que pasó a su lado si no había más compañeros de color violeta. Le contestó entre risitas que todos eran violetas pero que un resfriado les había cambiado el color. Sin darle tiempo a nada, se lo metió en la boca y empezó a masticar. Cayó en un agujero verde mientras una sonata de Mozart le incitaba a dormir. Cuando se despertó, descubrió que estaba frente a la puerta de la biblioteca de su barrio.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Abominación

Mi nombre es Craig y en menos de cinco minutos voy a morir. Soy ciudadano estadounidense. Trabajo como ayudante del shérif en Río Rico. Me trasladé desde New Jersey cuando mis padres se divorciaron. Mi madre continuó viviendo en Trenton, pero mi padre se trasladó a Boston. Ya no puedo hablar con ellos porque murieron durante el atentado a las Torres Gemelas mientras visitaban la Gran Manzana. Tras su muerte, decidí alistarme en la reserva del Cuerpo de Marines. Quiero ayudar a mi país a matar a todos aquellos que quieren quitarnos las libertades y nuestras tradiciones. Los odio a muerte. No veo el momento de acabar con ellos.
La última misión me trajo a Yibuti. Estábamos en la Operación “Cuerno de África”. Los días pasaban lentamente. La espera empezó a ponernos nerviosos; sobre todo cuando las máquinas del aire acondicionado fallaron. El sofocante calor nos alteró tanto que nos retiraron las armas, tras los disturbios que terminaron con tiroteos.
Dormía de día y entrenaba de noche. Si no llegase exhausto al amanecer, mi ira y mi odio explotarían como una bomba nuclear en mitad del desierto.
Llevo varias semanas hablando con mi compañero Brian. Esta situación también le está trastornando. Ambos queremos entrar en acción ya y es desesperante. Tras muchas conversaciones, decidimos coger un Humvee para realizar una incursión en la primera población que encontremos.
Robamos las llaves del vehículo, un pase de reconocimiento y pudimos salir sin llamar la atención. Nos dirigimos hacia la población más cercana.
La noche sin luna. Nada podía presagiar lo que haríamos. Bajamos del vehículo. Nos pusimos los equipos de visión nocturna. Entramos en una casa de adobe con símbolos árabes en el dintel. Tiramos la puerta abajo y entramos donde la familia dormía. El estruendo hizo que gritasen asustados en su idioma. Les indicamos que se tirasen al suelo apuntándoles con los rifles. El padre se puso en pie mientras los niños y las mujeres lloraban y chillaban. Fue el primero en caer de varios tiros en el pecho. Les hicimos indicaciones de que callasen y se tirasen al suelo.
Voy a matarlos.
A todos.
Mientras Brian apuntaba a las mujeres, controlándolas, cogí al más pequeño de los niños y lo degollé delante de todos. Los adolescentes se abalanzaron y Brian los ametralló. Seguí con los demás que quedaban, decapitándolos con la bayoneta mientras Brian violaba a la madre y la obligaba a mirar mi obra desenfrenada.
Volvimos a la base tras la orgía y a los Estados Unidos sin que nadie supiera de nuestra obra.
Pero ellos aparecieron tras de mí. Veo sus fantasmas. Me persiguen todos los días, mirándome con sus caras acusadoras de mirada fija sin sentimiento. No lo soporto.
Y ahora introduciré el cañón del rifle en mi boca sin que pueda atajar mi llanto amargo. Es la única solución a lo que padezco. Tras apretar el gatillo, mi sufrimiento terminará. Mi cuerpo caerá hacia un lado mientras la sangre y los sesos forman un charco en el suelo, despacio y el terror de mi rostro jamás se borrará.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Sin fin


Nací mujer, hombre, negra, amarillo, roja, blanco, discapacitada, judío, árabe, budista, ateo, obeso, flaca y siempre pobre.
Ahora he descubierto que he vivido demasiadas vidas miserables aunque afortunadamente no me corrompieran el alma .
Vivía en un planeta cuyo gobierno intentaba controlarlo todo; al menos fue su propósito. La dictadura cultural había finalizado pero los posos enturbiaban la Nueva Democracia. En los años verdes, se decidió que todas las personas de mi época de fecundación fuesen ingenieros. Madre y padre se opusieron. Madre, autoritaria, quería que fuese funcionaria porque lo importante en la vida no es que te guste el trabajo, sino que sea seguro y bien pagado.
Soñaba con ser pianista. Desde la infancia jugaba a tocar pianos imaginarios en cualquier superficie. Lo intenté con todas mis fuerzas. Fue tanto el empeño que un verano llegué a llamar a la radio. Pensé que esas personas importantes del mundo de la música podrían ayudarme a lograrlo. Incluso escribí a personas influyentes del Gobierno, contándoles mi historia e ilusiones, pero a ninguno les interesó lo que proponía. Total, era una niña negra ciega y nadie me tomaba en serio. Sólo me sentía apoyada por los amigos pero no me sirvió de nada. Eran mis iguales, indefensos, importantes pero sin autoridad.
Los años fueron pasando mientras veía como lo soñado se desvanecía en recuerdos de la infancia y la adolescencia avanzaba. Al cumplir quince, descubrí que nunca sería pianista, por más que quisiera. Desperté bruscamente y una nueva ilusión floreció pero sustituta de aquella. Una de segunda mano, sin ayuda de nadie, sin los consejos que necesitaba. Fue, entonces, cuando descubrí los mejores compañeros de viaje que podía tener: los libros.
En ellos encontré algunas respuestas a las preguntas que me formulaba. Pude saciar la necesidad de consejo parental con libros que me hablaban de familias y músicos. También encontré mi papel como mujer independiente con Jane Eyre, allí donde la tradición me imponía obediencia; aprendí a ser eficiente cuando las familias numerosas invadieron mis ojos y los relatos de Historia me impelieron a salir del mundo conocido.
Llegué al Nuevo Mundo, buscando nuevos libros, nuevas lecturas. ¿Qué leí? Pues aquellos libros prohibidos allí de donde venía. Descubrí la Biblia, un libro muy extraño. En él se dice que honre a madre y padre. ¡Qué diferente de tener que obedecerles a ciegas! Tras mucho tiempo y leer este principio, sentí una liberación. Pude restablecer la comunicación con ellos y desarrollé nuevos hábitos como comparar las lecturas y ver nuevos puntos de vista. Descubrí que si funcionaba en el mundo académico y en la investigación ¿por qué no me serviría? Comprobé que los mapas estelares eran iguales y diferentes. Ahora, mi planeta de origen no estaba en el centro del universo; lo estaba este nuevo en el que residía y este hecho me hizo pensar sobre ello.
Empecé a leerlos por parejas. Los leía sobre personas que participaron en los mismos sucesos. O sobre amigos que compartían las mismas experiencias. O las mismas historias desde la perspectiva de diferentes géneros literarios o de diferentes culturas. En este viaje iniciático encontré a dos personas, masculinas, con poder sobre la gente. Fueron puestos a prueba con tentaciones, en tres ocasiones. Las de Jesucristo fueron económicas, políticas y espirituales, mientras que las de Buda fueron todas psicológicas: lujuria, miedo y compromiso social.
Pude ir a la escuela y aprendí una nueva lengua cibernética que me ayudó a leer los libros en diferentes idiomas. Ya no me perdía en la literalidad de las traducciones y que mi yo femenino no pudiera acercar lo aprendido al masculino. Llegué a descubrir que en el antiguo idioma, lo que conocía por “novia” era “nueva madre” o que “felicidad” es “breve alegría”.
En estos momentos que rememoro dentro de esta celda, a las puertas de ser trasladado, descubro que los libros han sido el portal mágico que me desenterró del aislamiento en mi individualidad y entorno de seguridad para ayudarme a conectar con personas del presente y del pasado, de nuevos mundos y pensamientos diferentes, algunos cercanos y otros tan lejanos que nunca podría haber llegado a vislumbrar en el confort. Ya nunca volveré a sentirme solo o impotente porque descubrí que el hecho de que tus sueños se rompan no es comparable al sufrimiento de otras personas.
Ahora, próximo a morir, he descubierto que el propósito de los sueños no sólo está en que lleguen a ser realidad. Realmente, he hallado que entre sus aspiraciones, la más importante es trasportarnos allí de donde vienen, del lugar donde surge la pasión y brota la mayor parte del tiempo la felicidad, incluso desde un sueño roto. Los libros lograron que viviera muchas vidas en la mía con un propósito y lucidez.
¡Que los libros te acompañen!
Al otro lado de la reja de la celda se oyen pasos marciales. Con ritmo cadencioso, se van acercando. El aire se torna pesado y oscuro. Desde el otro lado, se escucha una voz firme, femenina, de contralto.
— Coronel Z4664R. ¡Póngase en pie!
— Ya estoy listo, oficial.
Unas llaves se introducen en una cerradura metálica, antigua. Los giros suenan como martillazos.
— Le esperan en la sala de transmutación. Como ya sabe, todo su ser excepto su cuerpo físico será renovado en la cámara de traslación y un nuevo cuerpo le recibirá, una vez modulado según los patrones recibidos por el Alto Mando Estelar.
— Estoy preparado para iniciar una nueva vida.
Debajo del casco de la oficial se vislumbran unos jóvenes ojos azules, melena rubia y un ímpetu propio de la inexperiencia.
— Nunca esperé que mi hija fuese quien me trasladase al exilio — suspiró el condenado.
— Nunca pude pensar que mi madre transmutaría para rebelarse contra el Gobierno que creó.
Un artrópodo mecánico cayó del techo y picó en el cuello al Coronel.
— ¡Que los libros os acompañen! — susurró, mientras se desplomaba. La sonrisa se congeló en mueca.
— ¡Maldito rebelde! — explotó de los labios de la Oficial mientras una lágrima de rabia asomaba por su mentón.

miércoles, 31 de agosto de 2016

El año termina

Se acerca el final del año, y no se ha leído todo lo del reto aunque se hayan leído muchos libros, más de sesenta.


  1. Un género que no suelas leer (o mejor aún, que nunca hayas leído): 
    El hombre que confundía a su mujer con un sombrero. Oliver Sacks.
  2. Un libro publicado por una pequeña editorial independiente: El Día de año nuevo y otros cuentos maravillosos. Vladimir Odóievski.
  3. Un clásico de esos que se supone que todo intelectual debería haber leído (pero que de hecho, aún no has leído): “El aleph” Jorge Luis Borges
  4. Un libro aún por leer de uno de tus escritores favoritos: 
    “Refugio 3/9” Anna Starobinets
  5. Un libro escrito por una mujer antes de 1900: 
    “En trineo y a caballo hacia los leprosos abandonados de Siberia.” Kate Marsden
  6. Un libro traducido del catalán, gallego o vasco (o sin traducir si podéis):
    VAE Victus. Albert Sánchez Piñol
  7. Un libro que transcurra en África: “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad.
  8. Un libro que transcurra en Asia: “Lo bello y lo triste” Yasunari Kawabata
  9. Un libro que transcurra en tu ciudad/región: no busco más.
  10. Un libro publicado este año (2016): Invisible Planets. Varios autores.
  11. Un libro escrito por alguien cuando aún no había cumplido los 25 años:
    Bariloche. Andres Neumann
  12. Un libro de la literatura española del siglo XXI: "Los besos en el plan" Almudena Grandes
  13. Un libro que haya ganado un gran premio en los últimos 10 años: 
    Aquellos maravillosos ojos vengativos cuando todo ha pasado. Juan Ramón Biedma
  14. Un libro cuyos protagonistas no sean seres humanos:
    “El lunes empieza el sábado” Arkadi y Boris Strugatski
  15. Un libro del que hayan hecho una película o serie: La Regenta. Clarín
  16. Un libro de un autor que haya nacido el mismo día que tú: 
    “Cómo descubrimos los números” Isaac Asimov
  17. Un libro basado en una historia real. “Voces de Chernobyl” Svetlana Alexievich
  18. Un libro de más de 500 páginas: “El Maestro y Margarita” de Mikhail Bulgakov.
  19. El primer libro de un autor de renombre: La sombra del ciprés es alargada. Miguel Delibes.
  20. Un libro al azar, elegido por la portada y antes de leer la contraportada (¡y no vale conocer de antemano al autor!): Tus maravillosos ojos vengativos cuando todo ha pasado. Juan Ramón Biedma.
  21. Un libro de literatura juvenil o infantil: “Agu trot” Roald Dahl 
  22. Un libro de un autor novel autopublicado: “A la sombra del cerezo” David B. Gil.
  23. Un clásico olvidado: “El idiota” Fiodor Dostoievski.
  24. Un libro sobre libros: La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, de Santiago Posteguillo.
  25. Un libro que tengas en tu casa y aún no hayas leído: 
    El zoo trágico. Lidia Zinovieva-Annibal.
  26. Un cómic americano (tomo único): “La cosa del Pantano".
  27. Un cómic europeo (tomo único): “Los Druidas”.
  28. Un manga (tomo único): Akira.
    Un libro de poesía: Cuentos en verso para niños perversos. Roald Dahl.

martes, 1 de marzo de 2016

Reto Literario 2016

Actualización 1 de marzo:

Tengo el reto abandonado por unas semanas. El libro que nos ha facilitado @DavidBGil "Hijos del Dios Binario" es adictivo a más no poder. ¿Enganchado? Enganchado es poco y lo comentaremos en el podcast de @los4navegantes con @CanalNost,  @PabBueno,  @PabloLujan y @SrtaNicasia. 
 
Actualización 14 de febrero: 

algunos de los libros están resultando un verdadero coñazo. 

Actualización 1 de febrero: 
transcurrido un mes en el que he tenido más tiempo para poder leer, ya llevo siete libros de los 29 que me planteé leer para este año como parte del #RetoLit2016.
 
Además de los libros que suelo leer porque me los recomiendan y aquellas novedades que me llaman la atención, suelo hacer un reto literario que normalmente no cumplo pero me sirve para recurrir cuando no sé qué leer. En cambio, este año 2016, con la cantidad de amistades que tengo en este mundillo de los libros, me he propuesto hacer un reto, que me resulta muy interesante y diferente.

Ahí va la relación:


  1. Un género que no suelas leer (o mejor aún, que nunca hayas leído): 
    El hombre que confundía a su mujer con un sombrero. Oliver Sacks.
  2. Un libro publicado por una pequeña editorial independiente: El Día de año nuevo y otros cuentos maravillosos. Vladimir Odóievski.
  3. Un clásico de esos que se supone que todo intelectual debería haber leído (pero que de hecho, aún no has leído): “El aleph” Jorge Luis Borges
  4. Un libro aún por leer de uno de tus escritores favoritos: 
    “Refugio 3/9” Anna Starobinets
  5. Un libro escrito por una mujer antes de 1900: 
    “En trineo y a caballo hacia los leprosos abandonados de Siberia.” Kate Marsden
  6. Un libro traducido del catalán, gallego o vasco (o sin traducir si podéis):
    VAE Victus. Albert Sánchez Piñol
  7. Un libro que transcurra en África: “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad.
  8. Un libro que transcurra en Asia: “Lo bello y lo triste” Yasunari Kawabata
  9. Un libro que transcurra en tu ciudad/región: El Asedio. Arturo Pérez-Reverte.
  10. Un libro publicado este año (2016): Monstruos rotos de Lauren Beukes.
  11. Un libro escrito por alguien cuando aún no había cumplido los 25 años:
    Bariloche. Andres Neumann
  12. Un libro de la literatura española del siglo XXI: "Los besos en el plan" Almudena Grandes
  13. Un libro que haya ganado un gran premio en los últimos 10 años: 
    Dicen que estás muerta. María Zaragoza
  14. Un libro cuyos protagonistas no sean seres humanos:
    “El lunes empieza el sábado” Arkadi y Boris Strugatski
  15. Un libro del que hayan hecho una película o serie: La Regenta. “Clarín”
  16. Un libro de un autor que haya nacido el mismo día que tú: 
    “Cómo descubrimos los números” Isaac Asimov
  17. Un libro basado en una historia real. “Voces de Chernobyl” Svetlana Alexievich (leyendo)
  18. Un libro de más de 500 páginas: “El Maestro y Margarita” de Mikhail Bulgakov.
  19. El primer libro de un autor de renombre: La sombra del ciprés es alargada. Miguel Delibes.
  20. Un libro al azar, elegido por la portada y antes de leer la contraportada (¡y no vale conocer de antemano al autor!): Bête. Adam Roberts
  21. Un libro de literatura juvenil o infantil: “El Gran cambiazo” Roald Dahl 
  22. Un libro de un autor novel autopublicado: “A la sombra del cerezo” David B. Gil.
  23. Un clásico olvidado: “El idiota” Fiodor Dostoievski.
  24. Un libro sobre libros: “Hombres Buenos” Arturo Pérez-Reverte.
  25. Un libro que tengas en tu casa y aún no hayas leído: 
    El zoo trágico. Lidia Zinovieva-Annibal.
  26. Un cómic americano (tomo único): “La cosa del Pantano".
  27. Un cómic europeo (tomo único): “Los Druidas”.
  28. Un manga (tomo único): Akira.
    Un libro de poesía: Cuentos en verso para niños perversos. Roald Dahl.


    Espero que os resulte interesante.